¿Cómo son?


Siempre recordaré los consejillos de mi abuela cuando me enseñaba a confeccionar y coser los vestidos de mis muñecas. Cada semana podían estrenar un nuevo traje para lucirlos en sus eventos!!

Y es que, jamás imaginé que lo que era un juego, ahora forma una parte de mi trabajo y mi profesión!

La idea de hacer unas figuras personalizadas surgió durante los preparativos de una de las primeras bodas que yo misma organizaba y decoraba. Los novios me preguntaron si sabía de alguien que las personalizara. Sin pensarlo dos veces, les dije que yo podría confeccionar unas con la misma tela de sus trajes.

Enseguida aparecieron las ideas. Lo más difícil, encontrar los materiales adecuados para que las figuras duraran para siempre.

Querréis saber de qué están hechas las figuritas, ¿A que si?

Sus caritas son esferas de madera pintadas a mano. Los cuerpecitos, cosidos a mano con relleno. Sus piernas y brazos, con cuerda enrollada y los zapatitos, de madera.  
Se presentan en una peana de madera redonda, cuadrada, ovalada o rectangular, dependiendo de las características de las figuras.

Lo que más llama la atención de las figuras, son sus trajes.
Están realizados con la misma tela de los trajes de los protagonistas. Lo ideal es cuando me facilitan un retal de la tela del vestido, pero con saber de qué tejido es el traje y el color, el efecto se consigue igualmente!

Siempre intento plasmar cada detalle con la mayor exactitud posible, ya que por eso son hechas a mano y personalizadas 100%.

Son ideales para hacer un regalo en un aniversario de boda, para vuestra boda, como recuerdo de su primera comunión, para homenajear a vuestro compañero/a de trabajo, para la tarta o buffet de chucherías de un cumpleaños y como detalle para cualquier celebración o evento.